BORDADO DEL TRAJE TÍPICO VELEÑO, FEMENINO Y
MASCULINO.
La belleza del traje típico veleño, se realza con
los bordados manuales, reflejo de una técnica ancestral, convirtiendo los
bordados veleños en unos de los más finos, hermosos y 43 coloridos de colombia.
Estos bordados se aplican a prendas de vestir: faldas, blusas femeninas y
masculinas. El bordado manual de una blusa y una falda puede hacerse entre uno
a dos años, donde se refleja una hermosa simbología adornada con lentejuelas,
canutillos e hilos de todos los colores. La feminidad se enaltece con representación
de formas vivas variadas: flores, aves, hojas, mariposas y el paisaje veleño. La
blusa masculina, hecha en tela diagonal, se exaltan los iconos veleños en la
pechera del hombre: la iglesia atravesada, la danza del torbellino, los
tréboles de cuatro hojas, los instrumentos musicales, caballos solitarios o
cabalgados por jinetes, sombreros, alpargatas, entre otros. El contacto con la
naturaleza y los otros, reflejados en los bordados, pretenden engalanar y
recordar las raíces campesinas a través del bordado. El intercambio que se da
durante la enseñanza de la técnica del bordado veleño, entre aprendiz y
docente, permite ver que esto se torna en un saber compartido, en una
trasmisión de conocimientos que teje vínculos afectivos, ya que hay una charla
y un reconocimiento alrededor del bordado.